Pedir prestamos con cabeza: Práctica compartida hasta en los juegos de mesa

préstamos juegos de mesa¿Quién no se ha pasado toda una tarde, por ejemplo en un día de lluvia, jugando a juegos de mesa? Es algo que todos hemos hecho de pequeños, ya sea con nuestra familia o con nuestros amigos. La verdad es que el mundo de los juegos de mesa está de nuevo en alza; eso sí, esta vez dirigido a un público más adulto. Aunque los más jóvenes siguen disfrutando de los juegos clásicos de toda la vida, tanto los diseñadores como las compañías de distribución, están apostando por juegos más complejos tanto en temática como en mecánicas.

Es posible que haya oído hablar de la convención anual que se celebra en Octubre en la ciudad alemana de Essen (conocida como Spiel Essen). En esta feria se presentan más de un millón de juegos nuevos y acuden más de 150.000 visitantes dispuestos a pasarse los 4 días probando cosas nuevas, acudiendo a conferencias de diseñadores, gastándose cientos de euros en promociones especiales lanzados esos días o simplemente por el placer de conocer al diseñador de su juego favorito y pedirle que se lo firme.

Esta vez vamos a hablar de juegos que tengan incorporados mecánicas relacionadas de alguna manera con los préstamos. Quizá usted solo conozca juegos como el Trivial, el Risk o el Monopoly, pero este último, por ejemplo, tiene una mecánica algo similar. En el Monopoly si en algún momento tiene escasez de dinero, las reglas le permiten hipotecar sus terrenos a la banca; recuperando así parte de su dinero invertido pudiendo soslayar, al menos por unos turnos, la banca rota y no perder así la partida. De hecho, al menos en la edición clásica española, se daba la situación que las calles azules, que solían pasar desapercibidas por su escaso valor, lo que se recibía de la hipoteca (que estaba indicado en el revés de la carta) era exactamente lo mismo que costaba comprar; por lo que, si no se construía casas, todo el dinero invertido podía virtualmente ser recuperado en cualquier momento sin ningún tipo de perdida.

En “Le Havre” juego basado precisamente en dicha ciudad francesa, sí tiene implementada la mecánica de los préstamos que antes comentábamos. Dicha ciudad posee el segundo puerto más grande de Francia, solo después del de Marsella (de hecho “havre” significa etimológicamente, puerto). El objetivo de este título es amasar la mayor fortuna posible a lo largo de la partida ¿Cómo? Importando recursos transformándolos por otros de mayor valor en las industrias y exportándolos. ¿Cuál es el problema? Que empezamos con muy poco dinero y nos vemos obligados a pedir préstamos a la banca, teniendo muy claro que cuanto más tiempo se tarde en devolverlos mayor interés nos cobrarán (exacto, como en la vida misma). En caso de no haber podido devolver antes de que acabe la partida el jugador será fuertemente penalizado y será casi imposible ganar.