Medios de transporte alternativos; pruébelos, ganaremos todos

bicicleta ahorroQue el debate entre transporte público y particular no es nuevo estaremos todos de acuerdo. Pero no por eso es menos vigente. Cada vez, desde los medios de comunicación gubernamentales nos lanzan más y más campañas, no solo en favor del transporte público, sino también en pro de otros medios alternativos como la bicicleta. De hecho, en muchas ciudades del estado Español se está apostando por invertir en promover en carriles bici, un buen ejemplo sería ciudad natal del abajo firmante, Valencia.

Aunque, insistimos, debate viejo, desde aquí no nos queda otra opción que defender estas alternativas al uso del coche particular. El motivo es evidente, ya sea por el uso de la bicicleta o los patines, o por el uso del autobús, si priorizamos estos se reducirán el número de coches por nuestras ciudades; y esto es algo que nos beneficia a todos. ¿Por qué? Obvio, menos coches implican menos ruido por nuestras calles, menos contaminación y menos colapso en la ciudad.

Estos problemas no son nada desdeñables y cada vez cobran  mayor protagonismo en nuestras vidas. El principal de ellos es la contaminación; los niveles de CO2 expulsados a la atmósfera no solo han superado cualquier baremo histórico; sino que no hemos encontrado una solución plausible que nos indique que sabremos acotarlo en poco tiempo. No es objeto de este blog relatar las graves consecuencias del efecto invernadero; pero quizá sí concienciar para tratar de reducir notablemente su emisión descontrolada al planeta. Y es justo aquí donde entra el uso de transportes alternativos…

También se lo puede tomar como una forma de ahorro; aproveche los carriles bici impulsados por los ayuntamientos, cómprese una bicicleta, ganará en salud y en dinero. ¿Vive usted en una ciudad lluviosa? Cada vez en más ciudades hay empresas dedicadas al alquiler de bicicletas con bonos anuales muy económicos, adquiera uno, y utilícelo en los días soleados y deje ese día su coche encerrado en el garaje. Tenga en cuenta, que no es solo gasolina lo que usted está gastando, a esto hay que sumarle gastos de seguros, permisos de circulación, reparaciones, gastos en garajes o aparcamientos si usted se desplaza al centro, y porque no decirlo, alguna que otra multa eventual.

Sea consciente del tiempo que también ahorrará, y no solo evitándose atascos. Mientras usted viaje en metro o autobús puede ir leyendo, organizándose la agenda o ¿por qué no? Viendo el último capítulo de su serie favorita con su smartphone.